La mejor idea siempre nace de una pequeña chispa

La Simplicidad es uno de los principios productivos y es de lejos uno de los que más ayuda en la vida cotidiana y en el trabajo creativo. Sin duda ninguna es uno de los más poderosos aliados que uno puede tener a la hora de ser más productivo, creativo y de sacar lo mejor de sí mismo o de un proyecto.
La capacidad de interpretar y valorar lo pequeño, y sobre todo el hacer y ejecutar en pequeño, es una de las claves fundamentales en cualquiera que persiga una buena Gestión Personal. Una vez que lo comprendes y sobre todo lo pones en práctica… TODO cambia por completo. Pero hay mucho más.
La Simplicidad te ofrece algo valiosísimo hoy en día: relajación y excelencia frente al estrés, la precipitación y la mediocridad de la multitarea. Y es valioso porque desde la relajación, desde el sosiego y la falta de ansiedad, es desde donde mejores ideas se paren.
La simplicidad es la sofisticación definitiva.
“Leonardo Da Vinci”
Te brinda también control y flexibilidad a la hora de planificar y gestionar tanto tus tareas diarias como tus proyectos a medio o largo plazo. Dado que eres capaz de “descomponer” tus obligaciones en pequeños “ladrillos” es mucho más fácil planificarlos, hacerlos o cambiarlos de sitio. Es una perogrullada pero lo sencillo plantea menos dificultades que lo complicado. Y así es sobre todo en la práctica.
Asimismo, te hace más consciente de cada cosa que haces. Al hacer las tareas y tus actividades a “pequeños bocados”, concentrándote en lo pequeño, eres más consciente de lo que haces. Tus sentidos, tu concentración, se adecúan más fácilmente a esa tarea y avanzas con menos dificultad por tu plan de tareas para ese día.
Es difícil practicar la Simplicidad. Muy difícil, para ser honestos. Porque nos han enseñado (o hemos aprendido) y todo a nuestro alrededor así lo sugiere que lo grande, lo pomposo y lo rimbombante tiene mucho más valor que lo pequeño, que cuenta más. Y la experiencia a la hora de sacar lo mejor de uno mismo, de hacer mejor las cosas, de vivir mejor cada cosa que haces, NUNCA es así. Hasta el cuadro más hermoso y equilibrado del planeta ha sido pintado a base de pequeñas pinceladas.
Dejamos cinco ideas sobre la Simplicidad para reflexionar sobre ellas. Son cinco “mandamientos” que siempre han inspirado y es bueno tratar de recordarlos con bastante frecuencia:
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Piensa en grande pero ejecuta en pequeño.
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Cualquier gran cambio empieza por algo minúsculo.
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Valora el EXTREMO impacto de las cosas sencillas.
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La mejor idea siempre nace de una pequeña chispa.
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“Un viaje de mil millas comienza con un primer paso” (Lao Tse).
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visto en: thinkwasabi.com









